Hoy en día conceptos como igualdad, tolerancia, respecto, integración, inclusión, no discriminación… toman mas fuerza para conseguir un mundo mas solidario mas equitativo, ¿y por que no empezamos a ponerlo en practica con nuestra manera de expresarnos?

El lenguaje es muy importante, es nuestra forma de hablar, de escribir, de comunicarnos, de mandar mensajes…, el lenguaje es una gran herramienta, pero que dándole un mal uso puede llegar a ser ofensivo o despectivo. A lo largo de estos años, para referirse a una persona con discapacidad hemos utilizado términos como minusválido o discapacitado.

Algunos términos que me gustaría destacar: Definiciones de la R.A.E.

Minusválido
(Del lat. minus, menos, y válido). Dicho de una persona: Incapacitada, por lesión congénita o adquirida, para ciertos trabajos, movimientos, deportes, etc.

Discapacitado
(Calco del ingl. disabled). Dicho de una persona: Que tiene impedida o entorpecida alguna de las actividades cotidianas consideradas normales, por alteración de sus funciones intelectuales o físicas.

Capacidad

Aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo.

Al leer estas definiciones seguro que os vienen a la cabeza muchas personas con discapacidad que no son menos validas en el inglés, en las matemáticas, en la cocina, en la música…, sino que tienen una discapacidad específica y que les limita en el desarrollo de alguna de las tareas cotidianas de su vida, NO ESTAN LIMITADOS EN TODAS SUS CAPACIDADES y gracias a un tratamiento adecuado, como son las ayudas técnicas y específicas para cada caso, poco a poco esas discapacidades lo son menos.

Realmente deberíamos pensar en personas con unos talentos y unas capacidades, pese a que a su vez sean personas con una discapacidad en concreto (es decir, pueden tener una discapacidad psíquica, auditiva, visual, física…), y por tanto, no toda su persona debe definirse como discapacitado, sino puntualizar.

Hoy día los términos discapacitados, minusválidos, inválidos, minusvalía, retrasado…, deben ser eliminados de nuestro lenguaje, y utilizar otros más correctos, como persona con discapacidad.

Como dicen expertos en el campo de la accesibilidad y la discapacidad “a veces la discapacidad no está en nosotros, sino en el entorno”, que no es el adecuado, y que nos pone límites o barreras.

Todavía queda mucho por hacer, y mientras tanto, utilicemos el término persona con discapacidad, por favor.

 

 

 

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Carolina Martin Altabas